EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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527. Pongamos otro ejemplo en que no intervenga el estado natural de la materia. Un hombre debe morir de un rayo, se refugia debajo de un árbol, cae el rayo y muere el hombre. ¿Han podido los espíritus provocar aquél y dirigirlo a éste?

«Es lo mismo que en el caso anterior. Cayó el rayo eñ aquel árbol y en aquel momento; porque asi entraba en las leyes de la naturaleza. No ha sido dirigido al árbol, porque el hombre estaba debajo de él; pero inspirósele a aquél la idea de refugiarse debajo de un árbol que recibiría un rayo. Mas éste no hubiese dejado de caer, aunque allí no se hubiese encontrado el hombre».