EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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949. ¿Es excusable el suicidio, cuando tiene por objeto impedir que la vergÚ.enza recaiga en los hijos o en la familia?

«El que así obra no procede bien, pero lo cree, y Dios se lo toma en cuenta, porque es una expiación que él mismo se impone. Atenúa con la intención su falta, pero no deja de cometerla. Por lo demás, abolid los abusos de vuestra sociedad y vuestras preocupaciones y no tendréis más suicidios de esta clase».

El que se quita la vida para evitarse la vergüenza de una mala acción, prueba que atiende más a la estimación de los hombres que a la de Dios, porque va a entrar en la vida espiritual cargado de sus iniquidades, y se ha privado de los medios de repararlas durante su vida. Dios es a menudo menos inexorable que los hombres; perdona al que sinceramente se arrepiente, y nos toma en cuenta la reparación; el suicidio no repara nada.