EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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PODER OCULTO. TALISMANES. HECHICEROS

551. ¿Un hombre malvado puede, con ayuda de un espíritu malo a quien está sometido, hacer mal a su prójimo?

«No; Dios no lo permitiría».

552. ¿Qué debemos pensar de la creencia de que ciertas personas tienen poder para echar las suertes?

«Ciertas personas tienen un poder magnético muy grande, del que pueden hacer mal uso, si es malo su propio espíritu, en cuyo caso pueden estar secundadas por otros espíritus malos; pero no creáis en ese supuesto poder magnético que sólo existe en la imaginación de las gentes supersticiosas, ignorantes de las verdaderas leyes de la naturaleza. Los hechos que se citan son naturales, mal observados y sobre todo mal comprendidos».

553. ¿Qué efecto pueden tener las fórmulas y prácticas, a cuyo beneficio pretenden ciertas personas disponer a su antojo de los espíritus?

«El efecto de ponerlas en ridículo, si lo hacen de buena fe, y en el caso contrario, son embaucadores dignos de cas-tigo. Todas las fórmulas son charlatanismo; no hay ninguna palabra sacramental, ningún signo cabalístico, ningún talismán que tenga acción en los espíritus; porque éstos sólo por el pensamiento, y no por cosas materiales, son atraídos».

-¿Ciertos espíritus no han dictado por si mismos fórmulas cabalísticas?

«Sí; tenéis espíritus que os indican signos, palabras extrañas, o que os prescriben ciertos actos a cuyo favor hacéis lo que llamáis conjuros; pero estad muy seguros de que los tales son espíritus que se burlan de vosotros y abusan de vuestra credulidad».

554. Aquel que a todo trance tiene confianza en lo que llama la virtud del talismán, ¿no puede por esa misma confianza atraerse un espíritu, siendo entonces el pensamiento quien obra, y el talismán no más que un signo que favorece la dirección de aquél?

«Es cierto; pero la naturaleza del espíritu atraído depende de la pureza de la intención y de la elevación de sentímientos, y es extraño que el que es bastante sencillo para creer en la virtud de un talismán, no tenga por objeto un fin más material que moral. En todo caso, eso acusa una pequeñez y una debilidad de ideas, que dan acceso a los espíritus imperfectos y burlones».

555. ¿Qué sentido debe darse a la calificación de hechícero?

«Los que llamáis hechiceros son personas, cuando proceden de buena fe, que están dotadas de ciertas facultades, tales como el poder magnético y la doble vista, y como hacen cosas que no comprendéis, las creéis dotadas de un poderio sobrenatural. ¿Vuestros sabios no han pasado con frecuencia por hechiceros a los ojos de los ignorantes?»

El espiritismo y el magnetismo nos dan la clave de una multitud de fenómenos sobre los cuales ha forjado la ignorancia una infinidad de fábulas, en las que la imaginación ha exagerado los hechos. El conocimiento esclarecido de esas dos ciencias que, por decirlo asi, no son más que una, mostrando la realidad de las cosas y su verdadera causa, es el mejor preservativo contra las ideas supersticiosas; porque demuestra lo posible y lo imposible. lo que entra en las leyes de la naturaleza y lo que no pasa de ser una creencia ridícula.

556. ¿Ciertas personas tienen verdaderamente el don de curar por el simple tacto?

«Hasta a eso puede llegar la potencia magnética, cuando está secundada por la pureza de sentimientos y un deseo ardiente de hacer bien; pero entonces los espíritus buenos vienen en su auxilio. Pero es preciso prevenirse contra el modo como son contadas las cosas por personas demasiado crédulas o entusiastas, dispuestas siempre a ver maravillas en las cosas más naturales y sencillas. Y también es preciso desconfiar de los relatos interesados de las personas que explotan en provecho suyo la credulidad».