EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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889. ¿No hay hombres miserables por culpa suya?

«Sin duda: pero, si una buena educación moral les hubiese enseñado a practicar la ley de Dios, no caerían en los excesos que ocasionan su perdición. De esto depende especialmente el mejoramiento de vuestro globo». (707)