EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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IDIOTISMO, LOCURA

371. ¿Es fundada la opinión según la cual los cretinos e idiotas tienen un alma de naturaleza inferior?

«No, tienen un alma humana, con frecuencia más inteligente de lo que creéis, y que sufre por la insuficiencia de los medios que tiene para comunicarse, como sufre el mudo: porque no puede hablar».

372. ¿Qué objeto tiene la Providencia, creando seres desgraciados como los cretinos e idiotas?

«Los espíritus que viven en los cuerpos de los idiotas sufren un castigo. Estos espíritus padecen a consecuencia de la contrariedad que experimentan, y por su impotencia en manifestarse por medio de órganos no desarrollados e imperfectos».

-¿No es, pues, exacto decir que los órganos no influyen en las facultades?

«Jamás hemos dicho que los órganos no influyen; influyen, y mucho, en la manifestación de las facultades: pero no las originan. He aquí la diferencia. Un buen músico con un instrumento malo no ejecutará bien, lo cual, sin embargo, no le privará de ser un buen músico».
Es preciso distinguir el estado normal del patológico. En estado normal, la parte moral se sobrepone al obstáculo que le opone la materia; pero hay casos en que la materia ofrece tal resistencia, que las manifestaciones se ven estorbadas o desnaturalizadas, como en el idiotismo y la locura. Estos son casos patológicos, y disfrutando en este estado de toda su libertad el alma, hasta la ley humana releva al hombre de la responsabilidad de sus actos.

373. ¿Qué mérito puede tener la existencia de seres que, no pudiendo hacer ni mal ni bien, como los idiotas y los cretinos, no pueden progresar?

«Es una expiación impuesta al abuso que hayan podido hacer de ciertas facultades; es un tiempo de espera».

-Así, pues, el cuerpo de un idiota, ¿puede contener un espíritu que haya animado a un hombre de genio, en una existencia precedente?

«Sí, el genio se convierte a veces en calamidad. cuando de él se abusa».

La superioridad moral no siempre está en proporción de la intelectual, y los más grandes genios pueden tener mucho que expiar. De aquí procede a menudo que tengan que sobrellevar una existencia Inferior a la que ya han vivido, y también la causa de sus sufrimientos. Las trabas que encuentra el espíritu para sus manifestaciones son como cadenas, que dificultan los movimientos al hombre vigoroso. Puede decirse que el cretino y el idiota están lisiados del cerebro, como el cojo de las piernas y el ciego de los ojos.

374. ¿El idiota tiene en estado de espíritu conciencia de su estado mental?

«Sí, muy a menudo. Comprende que las cadenas que dificultan su vuelo son una prueba y una expiación».

375. ¿Cuál es la situación del espíritu en la locura?

«El espíritu en estado de libertad, recibe directamente sus impresiones y directamente ejerce su acción en la materia; pero encarnado se encuentra en condiciones muy diferentes, y en la necesidad de hacerlo siempre con la ayuda de los órganos especiales. Si una parte o el conjunto de esos órganos está alterado, su acción o sus impresiones, respecto de aquellos órganos, están interrumpidas. Si pierde los ojos, se queda ciego, si el oído, sordo, etcétera. Imagina ahora que el órgano que preside los efectos de la inteligencia y de la voluittad está parcial o completamente atacado o modificado, y te será fácil el comprender que, no teniendo a su disposición el espíritu más órganos incompletos o desnaturalizados, debe resultar una perturbación de la que el espíritu por si mismo, y en su fuero interno, tiene conciencia perfecta; pero cuyo curso no puede por si mismo detener».

-Entonces el que está desorganizado, ¿es siempre el cuerpo y no el espíritu?

«Sí; pero es preciso no perder de vista que, del mismo modo que el espíritu obra en la materia, ésta reacciona sobre aquél hasta cierto punto, y que el espíritu puede encontrarse impresionado momentáneamente por la alteración de los órganos por cuyo medio se manifiesta y recibe sus impresiones. Puede suceder que a la larga, cuando ha durado mucho la locura, la repetición de 198 mismos actos concluya por tener en el espíritu una influencia, de la que no se libra hasta su completa separación de toda impresión material».

376. ¿De dónde procede que la locura arrastra a veces al suicidio?

«El espíritu sufre por la violencia que experimenta y por su impotencia para manifestarse libremente, y por esta razón busca en la muerte un medio de romper sus ligaduras».

377. El espíritu del alienado, ¿se resiente, después de la muerte, del desarreglo de sus facultades?

«Puede resentirse algún tiempo después de la muerte, hasta que esté completamente desprendido de la materia, como el hombre que se despierta se resiente algún tiempo de la turbación en que le tenía el sueño».

378. ¿Cómo puede la alteración del cerebro reaccionar sobre el espíritu, después de la muerte?

«Es un recuerdo. Un peso gravita sobre el espíritu, y como no ha tenido inteligencia de todo lo ocurrido durante su locura, le es preciso siempre cierto tiempo para ponerse al corriente. Por esto, mientras más ha durado la locura, durante la vida, más dura la molestia, la violencia después de la muerte. El espíritu desprendido del cuerpo, se resiente algún tiempo de la impresión de sus ataduras».