EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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ORIGEN Y CONOCIMIENTO DE LA LEY NATURAL

619. ¿Dios ha dado a todos los hombres medios de conocer su ley?

«Todos pueden conocerla; pero no todos la comprenden. Los que mejor la comprenden son los hombres de bien y los que quieren buscarla. Todos no obstante, la conocerán un día, porque es preciso que se realice el progreso».

La justicia de las diversas encarnaciones del hombre es consecuencia de este principio; porque a cada nueva existencia su inteligencia está más desarrollada, y comprende mejor lo bueno y lo malo. Si todo para él debiese efectuarse en una sola existencia ¿cuál seria la suerte de tantos miles de seres que mueren cada día en el embrutecimiento del estado salvaje, o en las tinieblas de la ignorancia, no habiendo dependido de ellos el ilustrarse? (171-222)

620. Antes de su unión con el cuerpo, ¿comprende el alma mejor la ley de Dios que después de su encarnación?

«La comprende con arreglo al grado de perfección a que ha llegado y conserva el recuerdo intuitivo después de su unión con el cuerpo; pero los malos instintos del hombre se la hacen olvidar con frecuencia».

621. ¿Dónde está escrita la ley de Dios?
«En la conciencia».

-Puesto que el hombre lleva en la conciencia la ley de Dios, ¿qué necesidad tenía de revelársela?

«La habiá olvidado y desconocido, y Dios quiso que le fuese recordada».

622. ¿Dios ha dado a ciertos hombres la misión de revelar su ley?

«Ciertamente que si y en todos los tiempos ha habido encargados de esa misión. Son espíritus superiores encarnados al objeto de hacer progresar a la humanidad».

623. Los que han pretendido instruir a los hombres en la ley de Dios, ¿no se han engañado a veces, y no los han extraviado frecuentemente con principios falsos?

«Los que no estaban inspirados por Dios y que por ambición se han atribuido una misión que no tenían, pudieron ciertamente extraviarlos. No obstante, como eran en definitiva hombres de genio, en medio de los mismos errores que han enseñado, se encuentran con frecuencia grandes verdades».

624. ¿Cuál es el carácter del verdadero profeta?

«El verdadero profeta es un hombre de bien inspirado por Dios. Puede conocérsele por sus palabras y por sus hechos. Dios no puede servirse de los labios del mentiroso para enseñar la verdad».

625. ¿Cuál es el tipo más perfecto que Dios ha ofrecido al hombre, para que le sirviese de guía y modelo?

«Contemplad a Jesús».

Jesús es para el hombre el tipo de la perfección moral a que puede aspirar la humanidad en la tierra. Dios nos lo ofrece como el modelo más perfecto, y la doctrina que enseñó es la más pura expresión de su ley; porque estaba animado del espíritu divino y es el ser más puro que ha venido a la tierra.

Si algunos de los que han pretendido instruir al hombre en la ley de Dios lo han extraviado a veces con principios falsos, es porque ellos mismos se han dejado dominar por sentimientos demasiado terrestres, y por haber confundido las leyes que rigen las condiciones de la vida del alma con las que rigen la vida del cuerpo. Muchos han dado como leyes divinas las que sólo eran leyes humanas, creadas para favorecer las pasiones y dominar a los hombres.

626. ¿Las leyes divinas y naturales sólo han sido reveladas a los hombres por Jesús, y antes de él no las conocieron más que por intuición?

«¿No hemos dicho que están escritas en todas partes? Los hombres que han meditado sobre la sabiduría han podido, pues, comprenderlas y enseñarlas desde los más remotos siglos, y con su enseñanza, aunque incompleta, han preparado el terreno para recibir la semilla. Estando escritas las leyes divinas en el libro de la naturaleza, el hombre ha podido conocerlas, cuando ha querido buscarlas, y por esto los preceptos que ella consagra han sido proclamados en todas las épocas por los hombres de bien, y por esto también se encuentran sus elementos en la doctrina moral de todos los pueblos que han salido de la barbarie, aunque incompletos o alterados por la ignorancia y la superstición».

627. Puesto que Jesús enseñó las verdaderas leyes de Dios, ¿cuál es la utilidad de la enseñanza dada por los espíritus? ¿Tienen algo nuevo que enseñarnos?

«La palabra de Jesús era a veces alegórica y en forma de parábola; porque hablaba con arreglo a los tiempos y lugares. Hoy es preciso que la verdad sea inteligible para todos. Es necesario explicar y desarrollar esas leyes, puesto que hay pocas personas que las comprendan y menos aún que las practiquen. Nuestra inisión es la de impresionar los ojos y los oídos para confundir a los orgullosos y desenmascarar a los hipócritas, a los que practican las exterioridades de la virtud y de la religión para encubrir sus vicios. La enseñanza de los espíritus debe ser clara e inequívoca, a fin de que nadie pueda pretextar ignorancia y de que sea posible a cada uno juzgarla y apreciarla con su propia razón. Estamos encargados de preparar el reino del bíen anunciado por Jesús, y por esto no ha de ser lícito que pueda cada cual interpretar la ley de Dios a gusto de sus pasiones, ni falsear el sentido de una ley que es toda amor y caridad».

628. ¿Por qué la verdad no ha sido puesta siempre al alcance dé todo el mundo?

«Es preciso que todo llegue a su tiempo. La verdad es como la luz, a la cual es necesario acostumbrarse poco a poco, pues de otra manera deslumbra».

«Nunca ha sucedido que Dios haya permitido al hombre recibir comunicaciones tan completas e instructivas como las que hoy recibe. Como sabéis, habla en los antiguos tiempos algunos individuos que poseían lo que consideraban como una ciencia sagrada, y de la cual hacían un misterio para los que reputaban profanos. Por lo que conocéis de las leyes que rigen esos fenómenos, debéis comprender que no recibían más que algunas verdades diseminadas en medio de un conjunto equívoco y emblemático la mayor parte de las veces. Sin embargo, para el hombre estudioso no hay ningún sistema filosófico antiguo, ninguna tradición, ni ninguna religión que deba despreciarse; porque todo contiene gérmenes de grandes verdades que, aunque parezcan contradictorias entre sí, aunque esparcidas en medio de infundados accesorios, son fáciles de coordinar, gracias a que el espiritismo os da la clave de una multitud de cosas que, hasta ahora, pudieron pareceros irracionales, y cuya realidad os es demostrada actualmente de un modo irrecusable. No dejéis, pues, de tomar en esos materiales asuntos de estudio, puesto que son muy abundantes y pueden contribuir notablemente a vuestra instrucción».