EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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962. ¿Por qué hay escépticos, siendo así que el alma da al hombre el sentimiento de las cosas espirituales?

«Hay menos de los que se creen; muchos se hacen los despreocupados por orgullo durante la vida, pero en el acto de morir no son tan fanfarrones».

La consecuencia de la vida futura es la responsabilidad de nuestros actos. La razón y la justicia nos dicen que, en el reparto de la dicha a que aspira todo hombre, no pueden ser confundidos los buenos y los malvados. Dios no puede querer que los unos gocen sin trabajo de los bienes a que sólo con esfuerzo y perseverancia llegan los otros.

La idea que Dios nos da de su justicia y de su bondad por la sabíduna de sus leyes, no nos permite creer que el justo y el malvado sean para él iguales, ni dudar que reciban un dia, aquél la recompensa y éste el castigo del bien o del mal que hayan hecho. Y por esto el sentimiento innato que tenemos de la justicia nos da la intuición de las penas y recompensas futuras.