EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS

Allan Kardec

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-¿No es, pues, exacto decir que los órganos no influyen en las facultades?

«Jamás hemos dicho que los órganos no influyen; influyen, y mucho, en la manifestación de las facultades: pero no las originan. He aquí la diferencia. Un buen músico con un instrumento malo no ejecutará bien, lo cual, sin embargo, no le privará de ser un buen músico».

Es preciso distinguir el estado normal del patológico. En estado normal, la parte moral se sobrepone al obstáculo que le opone la materia; pero hay casos en que la materia ofrece tal resistencia, que las manifestaciones se ven estorbadas o desnaturalizadas, como en el idiotismo y la locura. Estos son casos patológicos, y disfrutando en este estado de toda su libertad el alma, hasta la ley humana releva al hombre de la responsabilidad de sus actos.